martes, 15 de diciembre de 2009

Las descargas y la publicidad de las telefónicas

Pensando en todo esto de las descargas de internet y en lo que ganan las companías telefónicas gracias a ello (nadie tiene un adsl de 10 megas para consultar su cuenta de gmail), me he dado cuenta de que dos de ellas han hecho sendas campañas publicitarias que en el fondo aluden al asunto de esa gratuidad que se le presupone al arte (asunto en el que no voy a entrar porque es tan obvio que bajarse algo de internet sin permiso de su dueño es robar que me parece ridículo explicarlo).
A ver, en una de ellas un abnegado editor no para de llamar a su escritor para que este (que se pega la vida padre, en piscinas, durmiendo la mona hasta las tantas y sin pegar ni chapa) le entregue su novela. Es decir, el mensaje es: los escritores no trabajan. Escriben sus libros básicamente durmiendo y metidos en jacuzzis, no como el resto de los mortales. Ergo, no se les debe remunerar por su trabajo, muy al contrario, me atrevería a proponer que pagaran por ello, algo que lamentablemente ya está inventado, por supuesto, dentro de la industria cultural, donde ni siquiera sus artífices creen en que el arte debe pagarse.
En la otra campaña, los usuarios de esa empresa de telefonía móvil van a diversos comercios y proponen irse sin pagar. Se supone que están acostumbrados a los "planazos" de esa empresa y que piensan que todo el monte es orégano gratuito. En efecto, una bonita metáfora de la realidad. Pero yo propongo otro concepto: como la música es gratis, pues eso, no paguemos el teléfono, ni la luz, ni la hipoteca. ¿Y el derecho a una vivienda digna? ¿porqué no se manifiestan por eso? ahí sí que podría incluso estar de acuerdo.

10 comentarios:

Evaristo dijo...

Silvia, yo no creo que la mayoria de la gente diga que la musica es gratis. Si no, nadie pagaría el pastizal que se paga hoy en día por asistir a un concierto. Lo unico que se dice es que las cosas han cambiado. Antes tambien se pirateaba. Yo compro y mucho pero tambien descargo. No me da para comprar todo, que quieres que te diga, pero no siento que robo, si no que comparto, e intercambio cultura que es bien distinto. Lo mismo que se hacia antes cuando alguien te dejaba un libro o una cinta que luego gravabas. Tampoco he dejado de ir al cine, pero no todo el cine que quiero puedo verlo en los cines, no te digo nada si vives en un pueblo. Tampoco consigo encontrar en las tiendas muchas pelis (o discos) que me gustan (sobre todo cine clasico). Internet me permite llegar a un montón de titulos que no encontraría en el mercado ni a tiros. Lo que jode es la hipocresia de las compañias que venden reproductores para copiar y luego se quejan. ¿Por qué los autores no hacen fuerza de una vez y mandan a tomar por culo a los malditos intermediarios que no hacen nada y se llevan casi todo el pastel?

Silvia Grijalba dijo...

Así, brevevemente, una cosa es copiar o descargar de vez en cuando, para tener algo concreto, probar etc (como hacíamos antes) y otra ese concepto que tienen los menores de 30 años que no conciben que alguien se compre un disco. Es muy distinto. Además llegados a este punto, los "culpables" ya no son ni los intermediarios, los que se lucran con esto actualmente son las compañías telefónicas con sus adsls de la Nasa para usuarios particulares. Ese es un poco el meollo. En cualquier caso entre que se prohiba bajarse música, pelis o libros o no se prohiba, en plan radical, me quedo con que se prohiba y que quiera regalarla que la regale. Déjemos de demonizar a la SGAE, a las discográficas y las tiendas y centrémonos en Telefónica, Vodafone, Orange etc que ahí están bien calladitas

Manolo D. Abad dijo...

Como bien dice Silvia, una cosa es grabarse algo y otra descargarse tanto y de una forma tan descomunal que dudo mucho que ni siquiera llegue a oírse. Por no hablar de la creencia generalizada en el "Todo Gratis" (la propia conexión a internet se la regalarán a un chavalete sus papis, al resto no). Lo que sí ocurre es que ahora los nenes/as prefieren gastarse la pasta en otras cosas: supermóvil politono, playeras no-sé-qué, ropa no-sé-cuál, botellón... mientras que las obras salen por el morro. Esa es la triste realidad de esta "cultura".
A mí me han grabado -no quiero saber ni cómo se hace- discos de grupos australianos imposibles de encontrar aquí... Y, sí, no todos tenemos dinero para todo, que la cosa está muy malita. Pero si la gente que va a los conciertos fuera luego al chiringuito que monta cada grupo por 10/12 € tendrían un álbum maravillosamente editado. Eso no lo cambio por nada. Llámame antiguo, o algo peor. A mí me gusta sumergirme en mis estanterías a buscar tal cual vinilo, cd, libro, vídeo o dvd, y encontrarme la mayoría originales.

Adrian Vogel dijo...

El problema es que Telefónica es el mayor anunciante del país. Por eso nadie dispara contra ellos. Las noticias sobre las multas que les ponen aparecen en espacios reducidos. Hace un par de días les condenaron a 11 millones de euros por restringir accesos a sus competidores. En la UE han batido el record por el importe de una sanción, que ostentaba Microsoft. Y tienen un ejército de trolls que son los que alimentan las cargas contra las productoras, sociedades de gestión, derechos de autor, etc.

ANDER dijo...

Hola Silvia.

Estoy muy de acuerdo con tu escrito. Yo soy una persona que cada semana me compro un disco. Guardo un trocito del sábado a las mañanas para ir a mi tienda de discos favorita, perderme entre discos y comprarme uno. No sé, ahora la mayoría de ellos están por debajo de los 10€, precio que me parece bastante aceptable. ¿Alguien se ha preguntado alguna vez lo que cuesta hacer un disco?

Y un disco no sólo te ofrece 10 canciones, te ofrece un libreto con un trabajo fotográfico, unos escritos, unas dedicatorias... en definitiva algo que te hace seguir investigando más allá del disco...por no hablar de la maravilla de un vinilo.

Pero ya me he cansado de intentar convencer a la gente que me rodea de la importancia de seguir teniendo un mínimo respeto a la música. Que si es legal, que si no es legal... sólo nos quedará en confiar en la gente que le gusta la música, esos nostálgicos de tiempos pasados.

Desgraciadamente mucha gente está injustamente tratando a gente como Ramoncín y en cambio... aplauden a orange, telefónica por ofrecer cada día más MB de bajada. Algo falla.

Un saludo Silvia.

Roberto dijo...

Hola:

Me ha llamado la atención que en tu artículo comentas que bajarse cosas de internet es robar...y en cambio en tu blog aparece un video de youtube por el que seguramente no has pagado el canon de la SGAE. No estoy de acuerdo con eso de robar y tampoco con acusar para después reincidir.

Supongo que no será publicado pero sí leído.

Un saludo.

Silvia Grijalba dijo...

Hola Roberto, he publicado obviamente tu comentario, ignoro porqué pensabas que no iba a aparecer. En youtube hay una claúsula que dice que si subes ese vídeo es porque tienes derecho a subirlo y una vez allí, lógicamente, se puede compartir.
Pero vamos, que el caso de los vídeos es totalmente distinto, perdona, que te diga pero creo que estás un poco despistado. Nadie paga por ver un vídeo. Es decir, al autor del vídeo se le paga por su trabajo y listo y no depende de que la gente compre o no ese vídeo para vivir. Con los discos o el cine sí y sí, lo reitero, bajarse música de internet, en mi opinión, es robar.

Roberto dijo...

Hola de nuevo.En youtube lo que dicen es que debes ser el autor de lo que vas a subir...no hay ningún despiste, querida amiga. Lo que sospecho es que no tendrás los derechos ni serás la autora de lo que subes a tu blog, con lo cual no tienes razón moral ninguna para llamar ladrón a nadie. Prediquemos con el ejemplo y no caigamos en la demagogia o en el argumento tramposo de lo mío es legal pero lo tuyo no.
En cuanto a que nadie paga por ver videos, eso se lo explicas a los autores y gente que trabaja en los videos musicales que tu cuelgas, personas que seguro que sí que tienen los derechos de ese trabajo; de hecho, ahora los incluyen en los discos como extras. Alguien lo pirateó y tu estás engordando la vaca ILEGALMENTE. ¿Acaso Lou reed te ha dado permiso para que cuelgues un video suyo en tu espacio?. Otra cosa son aquellos, que no perteneciendo a la SGAE dicen publicamente que no tienen problema en que la gente suba sus videos piratas a la red: caso de Faemino y Cansado. Por esa razón los subo a youtube. Tu caso no es el mismo y por tanto eres tan ladrona como los del manta.
Por cierto, en el tema de los discos se te olvida el concepto fundamental del ánimo de lucro.
Saludos.

the cosmogonic escrotolitum dijo...

yo es que niego la mayor, lo siento amigos...
primero,creo-bueno, más bien es casi un "hecho"- que la noción de autor es un constructo "profesional" que fabricó la burguesía hace unos cuantos años ya, y como tal es falaz si partimos de que un matriciero se debe totalmente a su cultura y su dotación "orgánica", y lo único que hace es mixtificar aportando algo de su voluntad y su ego.Eso es la creación para los mercaderes occidentales. En otras palabras, el creador no existe,pero el matriciero de la industria del disco el que sí existe (esto está expuesto cristalinamente sin ir más lejos en los "ruidos" de attali).
segundo: nos encontramos contra una industria que se ha formado en torno a algo cualitativamente complejo como la experiencia musical,y trata de especular cuantitativamente y sacar partido empresarial de tal experiencia como si fuera un producto espectacular, con una ristra intermediarios contables asociados; robar es quitar algo a quien le pertenece; resulta que a la industria o al supuesto autor no le pertenece la música: es una invención ligada a la necesidad de seguir con el negocio especulativo empresarial.Una compañía de teléfonos es otro escalón, sin más, que en este caso saca partido secundario, o es una de las causas(tanto da).
Estoy en absoluto desacuerdo con ese engaño tan mercatilista de considerar que la metamúsica está ligada por cojones al objeto(disco-libreto-estantería); la música es música, y la metamúsica está en tu conciencia. Yo es que paso de llenar más estanterías; prefiero escuchar sencillamente.
Han entregado la industria al ciudadano-que puede grabar y editar un disco desde su dormitorio-y ahora llegan las acusaciones. Particularmente, no siento ningún dolor por la inminente desaparición de la industria del objeto-disco, la del sofware de grabación digital, o de los diseñadores de libretos. La música es anterior, y seguro, posterior a este fenómeno particular capitalista; o no?
bueno, iros a un monte con una piedra: suena de maravilla contra el suelo.

Silvia Grijalba dijo...

Roberto, sospechas bien, no soy autora de lo que está subido al blog. A todo lo que comentas ya te respondí en el post anterior, pero nada, si te hace ilusión llamarme ladrona, pues ideal.
Cosmogonic, no estoy de acuerdo en algún punto, pero, como siempre, un placer tener comentarios tan bien fundamentados como los tuyos, gracias